Amazon acaba de dar un paso relevante en su estrategia logística con el lanzamiento de Amazon Supply Chain Services, una propuesta con la que abre su red de transporte, almacenamiento, distribución, fulfillment y entrega de paquetería a empresas de distintos tamaños y sectores. La compañía no plantea el servicio únicamente para vendedores de Amazon, sino también para negocios que venden a través de otros canales, como ecommerce propios, marketplaces, redes sociales o tiendas físicas.

El anuncio es importante porque Amazon no está presentando solo un nuevo servicio de transporte o fulfillment. Está poniendo en el mercado una infraestructura logística que ha construido durante años para dar respuesta a su propia operativa. Una red que combina transporte marítimo, aéreo, terrestre y ferroviario, almacenamiento, preparación de pedidos, distribución y entrega final.
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Haz clic aquí para contactarEn la práctica, Amazon Supply Chain Services, también denominado ASCS, busca que otras empresas puedan utilizar parte de esa capacidad para mover mercancía, almacenar inventario, acercar producto a la demanda y entregar pedidos en distintos canales desde una misma red logística.
Qué incluye Amazon Supply Chain Services
Según la propia compañía, ASCS agrupa tres grandes bloques de servicio: freight, distribution and fulfillment y parcel shipping.
El primer bloque, freight, está orientado al movimiento de mercancías a través de transporte marítimo, aéreo, terrestre y ferroviario. Amazon lo plantea como una solución para mover producto a escala, con opciones de velocidad, gestión de aduanas y visibilidad del envío de extremo a extremo.

El segundo bloque, distribución y fulfillment, permite importar, almacenar, posicionar inventario cerca de la demanda y preparar pedidos para distintos canales de venta. Aquí aparece uno de los conceptos más relevantes del anuncio: el uso de un pool de inventario unificado, pensado para servir pedidos desde una única red aunque la venta se origine en diferentes canales.
El tercer bloque, parcel shipping, está enfocado a la entrega de pedidos generados en cualquier canal, con plazos previsibles de dos a cinco días, servicio siete días a la semana y opciones de recogida desde almacenes propios o proveedores externos.
Amazon también ha anunciado una consola centralizada desde la que las empresas podrán descubrir, seleccionar y contratar las diferentes soluciones de ASCS. Este punto es especialmente significativo porque uno de los grandes retos actuales de la logística no es solo mover mercancía, sino coordinar proveedores, sistemas, canales, prioridades e información sin perder visibilidad operativa.
Un movimiento que va más allá del fulfillment
El lanzamiento de Amazon Supply Chain Services puede leerse como una evolución natural de Fulfillment by Amazon, pero también como algo más amplio. FBA resolvía principalmente una parte concreta del problema: almacenar producto, preparar pedidos, gestionar envíos y asumir devoluciones para vendedores dentro del ecosistema de Amazon.
ASCS amplía el marco. La propuesta no se limita al pedido final ni al canal Amazon, sino que intenta cubrir más fases de la cadena de suministro: desde el movimiento de mercancías y materias primas hasta la distribución multicanal y la entrega directa al consumidor.
La propia Amazon cita como ejemplos a compañías como Procter & Gamble, 3M, Lands’ End y American Eagle Outfitters. En cada caso, el uso previsto es distinto: transporte de materias primas y producto terminado, movimiento desde fábricas a centros de distribución, inventario unificado para varios canales o entregas directas al cliente final.
Esto muestra que el anuncio no se dirige únicamente a pequeños ecommerce que buscan externalizar envíos. También apunta a fabricantes, retailers y grandes marcas con operaciones complejas, redes distribuidas y necesidades de coordinación entre múltiples puntos de la cadena.
Por qué el anuncio ha generado tanto impacto
Reuters interpretó el movimiento como una entrada más directa de Amazon en un mercado tradicionalmente dominado por grandes operadores como UPS y FedEx. Tras el anuncio, las acciones de UPS y FedEx llegaron a caer más de un 9%, señal de que el mercado percibió la noticia como un cambio competitivo relevante dentro del sector logístico.
La comparación con AWS también ha aparecido en el análisis del anuncio. La lógica es parecida: una capacidad desarrollada inicialmente para resolver necesidades internas acaba convirtiéndose en un servicio comercializable para terceros. En este caso, la infraestructura no es tecnológica en sentido cloud, sino logística: almacenes, transporte, distribución, datos, previsión y entrega.

La clave está en que Amazon intenta convertir la logística en una plataforma. No se trata solo de ofrecer camiones, almacenes o repartidores, sino de empaquetar una red operativa completa y ponerla a disposición de otras empresas.
Ese enfoque puede acelerar una tendencia que ya estaba en marcha: la logística deja de verse como un coste inevitable y pasa a entenderse como una infraestructura estratégica para competir.
Más externalización no significa menos control
Para muchas empresas, el anuncio puede resultar atractivo. Acceder a una red logística de gran escala sin tener que construirla desde cero puede permitir ganar capacidad, mejorar tiempos de entrega o simplificar determinados procesos.
Sin embargo, este tipo de modelos también plantea una reflexión importante: externalizar parte de la cadena de suministro no elimina la necesidad de controlar la operación.
De hecho, puede hacerla todavía más importante.
Cuando una empresa trabaja con distintos canales, centros, proveedores logísticos, transportistas o marketplaces, necesita mantener una visión coherente de su stock, sus pedidos y sus prioridades. Si la información se fragmenta, la operación se vuelve más difícil de gobernar.
El almacén no puede funcionar como una pieza aislada. Debe estar conectado con el ERP, con los canales de venta, con los operadores logísticos, con las agencias de transporte y con los sistemas de seguimiento. Solo así es posible saber qué stock hay disponible, dónde se encuentra, qué pedidos tienen prioridad, qué incidencias pueden afectar al servicio y qué decisiones deben tomarse en cada momento.
Por qué un SGA preparado gana importancia
En este contexto, el papel del SGA/WMS adquiere más relevancia. No desde una visión comercial, sino operativa.
Un SGA preparado como Alier WMS no sirve únicamente para organizar tareas dentro del almacén. También actúa como una capa de control que permite mantener trazabilidad, disponibilidad de inventario, reglas de preparación, prioridades, expediciones e integración con otros sistemas.

Cuando la cadena logística se vuelve más distribuida, el almacén necesita ser más preciso. Y cuando intervienen más actores externos, el dato interno debe ser todavía más fiable.
La preparación de pedidos, la ubicación de mercancía, la reposición, el control de lotes, las caducidades, las series, las devoluciones o la expedición no son procesos menores. Son la base que permite que cualquier promesa logística posterior tenga sentido.
Por eso, el anuncio de Amazon Supply Chain Services no solo habla del futuro de la externalización logística. También recuerda que las empresas necesitan almacenes más preparados para integrarse en redes cada vez más conectadas.
La logística como parte de la propuesta de valor
Durante años, Amazon ha contribuido a elevar las expectativas del cliente final: entregas más rápidas, mayor disponibilidad, seguimiento del pedido y una experiencia cada vez más previsible. Ahora intenta convertir esa experiencia operativa en un servicio para empresas.
Esto tiene una consecuencia clara: la logística ya no se percibe únicamente como el tramo final de la venta. Forma parte de la propuesta de valor.
Un error de stock, una preparación incorrecta, una expedición mal gestionada o una falta de visibilidad pueden afectar directamente a la experiencia del cliente. Y en mercados donde los plazos son cada vez más exigentes, esa diferencia puede convertirse en una ventaja competitiva o en una fuente constante de incidencias.
Amazon Supply Chain Services confirma que la logística se está acercando al centro de la estrategia empresarial. No porque todas las empresas deban operar como Amazon, sino porque cada vez será más difícil competir sin visibilidad, integración y control sobre la cadena de suministro.
Qué deberían preguntarse las empresas
El anuncio no implica que todas las compañías deban externalizar su logística ni adoptar necesariamente servicios como ASCS. La decisión dependerá del tipo de producto, del modelo de negocio, del nivel de control necesario, de los canales de venta y de la complejidad operativa.
Pero sí plantea algunas preguntas importantes:
- ¿Está el almacén preparado para trabajar con más canales y más operadores externos?
- ¿Existe visibilidad real sobre el stock disponible y su ubicación?
- ¿Los sistemas actuales permiten integrar pedidos, expediciones, transportistas y datos operativos?
- ¿La empresa puede adaptar sus procesos si cambia su modelo logístico?
- ¿El almacén es una fuente de control o un punto de fricción?
Estas preguntas serán cada vez más relevantes. Porque a medida que surjan redes logísticas más potentes y servicios más integrados, las empresas que quieran aprovecharlos necesitarán tener una base operativa sólida.
Un nuevo estándar para la cadena de suministro
Amazon Supply Chain Services no debe interpretarse únicamente como una noticia sobre Amazon. Es una señal de hacia dónde se mueve el mercado: redes logísticas más conectadas, servicios más integrados, mayor exigencia de visibilidad y más presión sobre la capacidad de respuesta.
Para las empresas, el reto no será simplemente decidir si trabajan o no con Amazon. El verdadero reto será construir una cadena de suministro capaz de adaptarse a este nuevo entorno sin perder control.
La logística del futuro no dependerá solo de mover mercancía rápido. Dependerá de moverla bien, con información fiable, con procesos integrados y con capacidad para tomar decisiones en tiempo real.
En ese escenario, tener almacenes más preparados ya no es una mejora interna. Es una condición para competir.
Faq’s